El muchachito de azul.

Hay quienes dicen que todo ya está escrito, que las cosas suceden siguiendo un orden establecido y que nosotros, como humanos, no podemos hacer más que dejarnos llevar por lo previamente estipulado.

Otros dicen que nada sigue un orden lógico, que los resultados finales no conocen de razones y eventualmente se definen por algo más místico.

Algunos cuántos se rehúsan a creer en ambigüedades y sostienen que la constancia y el trabajo duro son el único camino para alcanzar un objetivo.

Y también están los que, confiando en algo más grande y superior, afirman que cuando las estrellas se alinean, las cosas suceden.



Y luego estás tú. 

Conocerte y contemplar tu trayecto durante todos estos meses no solo ha sido prueba fehaciente de que el trabajo duro y bien enfocado trae consigo grandes resultados, sino que también me ha demostrado que la suerte siempre acompaña y favorece al que confía en sus capacidades, cree en sus sueños y se levanta cada día para alcanzarlos.



Mirarte es admirarte.

Admiro como recibes con agradecimiento tu talento y lo nutres constantemente para hacerlo aún mejor.

Admiro como te preocupas por analizar tus falencias y las conviertes en oportunidades de mejora.

Admiro como te exiges y te retas, como buscas siempre algo más, como te preparas para lo que viene.

Admiro tu capacidad de liderazgo, como organizas tu horario y te das tiempo para todo, como diriges a tus chicas y como las motivas a crecer junto a ti.

Admiro tu fe y tu capacidad de creer. El coraje que requiere apostar por algo más grande que tú y la valentía con la que estás afrontando todo este proceso.



Hoy, me quise tomar un tiempito para decirte que lo estás haciendo mejor de lo que piensas, que estás creando algo más grande de lo que ahora ves y que traerá incluso mejores resultados de los que ahora esperas. 



Estas empezando una nueva travesía que traerá consigo mil emociones nuevas.

Retos, sorpresas, dificultades, satisfacciones, incertidumbres y certezas. 

Solía pensar que la vida es una canción, con una intro de calentamiento, un coro lleno de adrenalina y un cierre que debía ser, si o si, espectacular.

Pero ahora reconozco que hay días en los que el cuerpo no responde, la mente está abrumada y no siempre podremos estar al cien; y eso, también está bien.

Por eso ahora creo que la vida es un álbum, hay canciones en las que brillamos y algunas otras que nos cuestan más; la magia radica en descubrir que siempre hay una canción más como oportunidad para volver a empezar, para volver a intentarlo, para bailar como tú lo sabes hacer, con el cuerpo, la mente y el corazón.



Escucharte hablar de tus sueños con tanta pasión, me motiva a creer en los míos.

Seré la mujer más feliz al ver como todo lo que ahora sueñas, se convierte en realidad.

No tengas miedo, lo estás haciendo muy bien.

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