Fragmento
El siguiente es un fragmento de lo que alguna vez escribí, pero no llegué a decir. Se quedará inconcluso, honrando todo lo que pudo, pero nunca fue.
Escucharte hablar de tus sueños con tanta pasión, me motiva a creer en los míos. El brillo que nace en tus ojitos cuando hablas de lo que tu corazón anhela, es una caricia a mis esperanzas.
Quería esperar a tu cumpleaños para dedicarte unas palabras bonitas, pero me di cuenta de que nunca es un mal día para abrirte mi corazón, y las palabras bonitas nunca se me van a acabar, cuando se trata de ti.
Tu determinación me inspira y me mueve.
Tu existencia elimina mis dudas y me devuelve la fe.