Antes que al mio.

Quiero verte feliz.

Quiero que te levantes por la mañana con una sonrisa, sintiéndote pleno, tranquilo, en paz.
Quiero que miles de mariposas bailen en tu estómago cuando sientas pasión.
Quiero que tus bellos ojos vean con esperanza el futuro y que tus inquietos labios emulen una sonrisa al disfrutar tu presente.
Quiero que tengas un hombro donde recostarte y una cintura a la que abrazar al llegar la noche. 
Quiero verte libre, quiero verte bien.
Quiero escucharte contarme sobre tus planes, sobre tus metas, sobre tus triunfos.

Le pido a Dios que ponga a tu lado a alguien que te ayude a crecer, que te inspire a mejorar y que te haga inmensamente feliz. No sabes cuánto me hubiese gustado ser yo. No sabes cuánto bien nos pudimos hacer hecho el uno al otro. Sin embargo, confío en la sabiduría de la vida. Todo pasa (o no pasa) por algo. Agradezco al destino por conocerte, te agradezco a ti por hacerme sentir esto tan bonito, tan puro, tan efímero.

Me llevo pequeñas pero bellas memorias. Te quiero de la manera más sincera y más tierna en la que puedo querer: poniendo tu felicidad por delante de mis deseos. Cuidando tu corazón, antes que al mio. 

Te quiere y te desea lo mejor, Vic.

Entradas más populares de este blog

Una tal Vic.

Dentro de mi.

Volví a ti.