Demasiados problemas
Todos los seres humanos tenemos problemas.
TODOS, el que
diga que no tiene problemas o está loco o está drogado, o los dos. Las adversidades están tan presentes en la vida como el panetón en la cena de navidad.
Desde mi punto de vista, no es que unos tengan más problemas
que otros; sino que lo que para algunos es un problema, para otros es una
oportunidad, una alerta, o lo que sea que ellos decidan. Como siempre lo digo, lo
maravilloso y complicado del ser humano es que cada uno puede tener una
perspectiva diferente sobre un mismo evento.
En este caso, la manera de afrontar
las barreras también varía de una persona a otra ya sea por la situación
actual, el contexto, el estado de ánimo o el carácter inherente.
Sin embargo, en el fondo de nuestro corazón y mente,
compartimos el deseo de alcanzar la paz, la felicidad y el amor. Pero no somos Los
Padrinos Mágicos, ni el Hada Madrina de Shrek, ni uno de los Reyes Magos, por
lo que para solucionar nuestros problemas muchas veces tenemos que sacarnos la merde.
Una buena idea es comenzar haciendo una lista, aunque suene
a tu madre, el orden es muy importante. Tienes que empezar resolviendo todo
desde el interior, atacar la base.
Escribe todos tus problemas, TODITOS, sin restricción, desde los más importantes
hasta los más nimios: vas mal en los estudios, no te gusta tu trabajo, el ser
amado no te corresponde, se rajó la pantalla del celular,
tu mejor amiga ahora ni te escribe, se venció la membresía de Netflix, un ser querido
está enfermo, tu equipo de fut no clasificó, etc.
Una vez que tienes listados tus “problemas”, comienza
a analizar uno por uno. El tener una perspectiva global de tu realidad te
permite jerarquizar y evaluar cuáles son realmente problemas y cuales son simplemente
tonterías. Quédate con lo importante y tacha lo nimio. Luego, selecciona
aquellos problemas que tú, desde tu posición y con tu actual poder puedes
resolver. Caso práctico: si he peleado con un buen amigo puedo disculparme y mejorar la relación. Si mi equipo de fútbol favorito
no clasificó, no hay forma de que yo,
como hincha pueda cambiar la situación, así que YA FUE.
Algunos problemas son más complejos y combinan ambos, por
ejemplo, voy mal en los estudios. No
puedo mágicamente sentarme frente a un libro y aprender todos los conceptos
por gracia divina, pero sí puedo
hacer algo al respecto y buscar ayuda de algún profesor o compañero experto. La
idea es que muevas la cola y hagas hago por mejorar, como decía Antoine
de Saint-Exupéry, “un objetivo sin un plan es sólo un deseo”.
Si tienes que morir ahogado, que sea salvando una vida, nadando
con tiburones o intentando batir un Récord Guiness, pero por favor, que no sea en el río causado por tus propias lágrimas.
Mientras haya vida hay oportunidad, mientras haya oportunidad hay esperanza.
Consejo de conejo: Si no puedes correr, camina; si no puedes
caminar, gatea; si no puedes gatear, arrástrate; sea como sea no dejes de avanzar.
Pierde todo, menos la fe.
Por si no te lo han dicho hoy, yo sí creo en ti.
Abrazos
miles,Victoria