Quería lastimarte.
Quería lastimarte.
Quería que sintieras unas pequeñas gotas de todo el diluvio que estoy viviendo.
Ahora que no te tengo, que pareces tan lejano, no hay forma de llegar a ti más que haciéndote sufrir. Poniendo el dedo en la llaga, dándote dónde sé que te va a doler.
Estoy herida, estoy perdida.
Me ahogo en un mar de excusas vacías y me aferro al recuerdo de una historia que ya terminó.
Con desesperación, trato de revivir un pasado ya consumado.
Tú ya no eres mío, pero yo sigo siendo tuya
y eso es lo que más me duele.
Negarme a soltarte cuando en realidad ya no te tengo.
Quería lastimarte
pero aún haciéndolo, he salido herida yo.
Sufro con tu tormento y me duele tu dolor.
Te llevo en mi corazón, aunque tú ya me hayas dicho adiós.